Calabacitas a la mexicana
Este platillo me recuerda mi infancia, lo comíamos muy seguido en la casa. Mi abuela las guisaba y también mi mamá, regularmente se acompañaban con huevos estrellados, queso y crema.
Cuando iba en tercero de secundaria comprendí el porqué comíamos con frecuencia lo mismo: la situación económica familiar no era muy buena.
En aquellos años el huevo era más barato que ahora. En Acapulco se vende por pieza, medio casillero, o casillero completo, a diferencia de otras ciudades de México que se vende por kilo.
"Voy a comer chuletas de pollo con frijoles" me decía mi querido primo Moisés "Ñoño" cuando pasaba por la casa.
Siempre había un molcajete con salsa y frijoles guisados con manteca.
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